Opinión tras 6 años con la Honda NC 750 X

Jaime

Actualizado: 23 de enero de 2026

Jaime

Ene 23, 2026 | 0 comentarios

Hablar de una moto después de 10.000 kilómetros ya no es hablar de sensaciones en caliente ni de la ilusión del estreno. Es hablar de convivencia. De mañanas de frío, atascos, salidas de domingo, algún viaje improvisado y de esos pequeños detalles que solo descubres cuando la moto ya es “tu moto”.
Así que esta es mi opinión real tras 10.000 km con la Honda NC 750 X, sin ficha técnica, sin cifras de catálogo y sin ganas de quedar bien con nadie.

La compré en junio de 2020, y desde entonces el uso ha sido mixto: ciudad y carretera, justo el terreno donde esta Honda tiene sentido.

Una compra pensada más con la cabeza que con el corazón

No voy a engañar a nadie: la compra de la NC 750 X fue una decisión bastante racional mi primera opción era una Tiger 900, pero el fctor económico pesó bastante.

Por un lado, la marca. Honda es Honda, y cuando buscas fiabilidad, mantenimiento sencillo y cero sobresaltos, eso pesa. Mucho.

Pero si hay algo que terminó de inclinar la balanza fue ese famoso “baúl” en la zona del depósito. Ese hueco delantero que, una vez lo pruebas, ya no quieres volver atrás. Meter el casco integral, la mochila o la compra rápida del día a día sin andar montando y desmontando nada es una auténtica bendición en ciudad.

En mi caso, además, la moto llegó equipada con algunos accesorios que encajan como anillo al dedo con su filosofía y otros que le puse yo:

  • Barras protectoras, que dan tranquilidad extra y ese puntito trail que me gusta tanto.
  • Juego de cofre y maletas, imprescindibles si haces algo más que ir al trabajo.
  • Caballete central, uno de esos extras que no valoras hasta que lo tienes.

Todo en la NC 750 X transmite esa idea de moto práctica, pensada para usarla a diario, no para mirarla en el garaje.

Motor y comportamiento. Va muy bien en bajos, sale como una bala

Si hay algo que define a esta moto desde el primer kilómetro es su motor.
La NC 750 X no quiere correr, no quiere estirar marchas ni busca emociones fuertes arriba. Lo suyo está abajo.

La salida en bajos es, sin exagerar, lo que más me gusta de esta moto. El enorme par motor hace que en ciudad sea comodísima: sales desde parado sin esfuerzo, enlazas rotondas sin reducir marchas y te mueves entre coches con una suavidad que roza lo automático.

En carretera, especialmente en secundarias, el motor te permite ir muy alegre sin necesidad de ir buscando la marcha perfecta. Es una moto que te invita a conducir relajado, aprovechando el empuje desde pocas vueltas.

Ahora bien, aquí viene el gran “pero”.

Los 54 caballos se quedan cortos cuando quieres algo más. No hablo de ir a 200 km/h, sino de esa sensación de dar un golpe de gas para adelantar con contundencia o de estirar un poco más la marcha. A velocidades por encima de las permitidas, la moto cumple… pero no emociona.

Y aquí está la contradicción: siendo una moto de 750 cc, se espera algo más de alegría arriba. No es que vaya mal, es que no va sobrada.

Comodidad y versatilidad: donde realmente brilla

Si tuviera que definir la NC 750 X con una sola palabra sería versátil.

La posición de conducción es cómoda, natural y descansada. Puedes hacer kilómetros sin acabar molido, y en ciudad llegas al suelo con facilidad, algo que se agradece mucho en el día a día.

Con las maletas, la moto se transforma en una auténtica compañera de viaje. No es una trail aventurera ni pretende serlo, pero para escapadas, rutas largas o incluso viajes de varios días, cumple con nota.

Además, es una moto que no cansa mentalmente. No exige, no intimida y no castiga errores. Te subes, arrancas y te olvidas.

Lo mejor y lo peor tras más de 10.000 km

Después de 10.000 kilómetros, las ideas están claras.

Lo mejor:

  • Comodidad general.
  • Versatilidad para ciudad y carretera.
  • Motor lleno de par en bajos.
  • Capacidad de carga y practicidad diaria.

Lo peor:

  • Falta de potencia arriba.
  • Sensación de motor “capado” para su cilindrada.

Conclusión: una moto honesta

La Honda NC 750 X no es una moto pasional. Es una moto honesta.
Te da exactamente lo que promete y no intenta ser lo que no es.

Si buscas comodidad, uso diario, fiabilidad y una moto que encaje en tu vida sin complicaciones, es una gran elección.
Si buscas emociones fuertes, estiradas de marchas y sensaciones deportivas… mejor mira a otro lado.

Después de casi 6 años, no estoy enamorado.
Pero sí satisfecho.
Y en una moto pensada para el día a día, eso dice mucho.

Contenido ofrecido por:

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *